La cultura del té si bien ha existido desde hace mucho tiempo atrás en países como China, tenemos que saber que no se trata de algo ajeno a nuestras costumbres. Pues aunque este maravilloso regalo lo hemos recibido desde el otro lado del mundo, nuestra cultura también es vasta en materia de herbolaria, lo importante es aprender a diferenciar las cualidades de cada elemento.
Mientras que el té solo proviene de una sola planta (Camellia Sinensis), por otro lado tenemos la amplia variedad de hojas, raíces, cortezas y frutos que se encuentran disponibles y que siguen formando parte de nuestras costumbres.
Todos en alguna ocasión hemos escuchado de nuestras propias abuelas, las recetas de infusiones en base a hierbas y especias, denominándolas como “tés medicinales”.
Ahora, con la llegada del conocimiento sobre la cultura del té, hemos aprendido que no todo lo que infundimos en agua caliente podemos llamarlo té.
Y entonces, ¿cómo llamamos a todas estas demás bebidas que no provienen de la planta Camellia Sinensis?
La incógnita ya ha sido revelada, todo lo demás corresponde a las famosas tisanas, y que a su vez siguen clasificándose conforme a sus ingredientes, partiendo de esta diferencia, podemos reconocer qué estamos en realidad consumiendo.
Claro, cabe mencionar que es importante que este conocimiento sea aplicado en cada espacio que se dedica a la elaboración y manejo de estos productos, pues es parte fundamental para seguir trabajando en dar a conocer una bebida milenaria como es el té, pues un lugar en el que tienen formación en la materia, será un espacio que te brinde calidad y confianza.
¿Te animas a tomarte una taza de té conmigo y seguir conociendo de este fascinante mundo?
